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Un embarazo en la adolescente es difícil de llevar a feliz término porque a esa edad los jóvenes no están preparados.  |
¡Aguas con la sexualidad irresponsable y mal informada en los adolescentes!, estos casos pueden terminar en un embarazo no deseado, aborto o un matrimonio forzado con pronósticos desfavorables. "El crecimiento de la actividad sexual en los adolescentes cada día es mayor, por consecuencia el número de embarazos también", comenta la psicóloga Diana Rodríguez de Ibarra.
Aunque en la actualidad se proporcione más información a través de los medios de comunicación para evitar el embarazo, existe una negación en la mente de los adolescentes, piensan que a ellos no les va a pasar y toman las mínimas precauciones o ninguna.
LA CONVIVENCIA DIARIA
Algunos creen que por tener relaciones premaritales, comenta, se conocen más como pareja y con esto evitan un posible divorcio, esto está más alejado de la realidad porque piensan que la intimidad sexual constituye el lazo matrimonial, cuando en realidad lo importante es la convivencia diaria. "Mantener relaciones sexuales sin la convivencia diaria es una irrealidad, ya que la relación se centra sólo en el aspecto sexual.
AL CASARSE AUMENTA LAS RESPONSABILIDADES
Cuando las parejas se casan, explica, se dan cuenta que hay que atender muchas responsabilidades y la sexualidad deja de ser el punto focal, esto desemboca en problemas, separaciones y reclamos. "Sostener relaciones sexuales en la adolescencia trae consecuencias que no siempre son buenas, hay culpas, arrepentimiento, ataduras hacia la persona, aun cuando se dan cuenta que no hay amor; riesgo de enfermedades venéreas y de embarazos no deseados", comenta la psicóloga. Menciona que cuando esto sucede, un porcentaje alto se va por el aborto con las implicaciones físicas y psicológicas que esto conlleva.
"Pero hay quien después de un aborto no toma la responsabilidad y continúa sosteniendo una vida sexual activa sin control y vuelve a embarazarse, optando nuevamente por el aborto o, con más conciencia por la experiencia anterior, se deciden por el embarazo. El rechazo es negativo para todos "Juzgar, ofender, golpear, o echar a la hija a la calle provoca un gran daño a toda la familia porque la reacción de rechazo por parte de los padres se podría decir que es siempre por vergüenza, porque implica el 'honor perdido', pero en realidad lo que significa es una conducta irresponsable", expresa.
Traer hijos al mundo sin desearlos, añade, es complicar la vida de muchos, especialmente del bebé, quien merece una vida ordenada y estable; ¿pero qué pueden hacer los padres?, pues apoyarlos sinceramente para que salgan adelante asumiendo su responsabilidad.
MAS VALE PREVENIR, QUE BAUTIZAR
Para evitar los embarazos en adolescentes, es necesario reforzar desde pequeños que la responsabilidad es muy importante en todos los sentidos, cubrirles sus necesidades afectivas, y reforzar su autoestima, porque en la medida que existan estas carencias las van a tratar de cubrir con efectos mal entendidos, comenta la psicóloga.
¿CUANDO LLAMAR AL GINECOLOGO?
Salvador Carapia Alcántara, ginecólogo, explica que en la etapa adolescente se puede estar biológicamente lista para un embarazo, pero no mentalmente, por lo que se sufre más. "Para las mujeres adolescentes ir a la revisión con un ginecólogo es menos frecuente, porque generalmente a su edad no visita al especialista constantemente, sino hasta que lleva un embarazo muy avanzado. El especialista explica que la corta edad y experiencia provoca que las adolescentes sientan miedo o vergüenza de visitar al ginecólogo, también por ignorancia, problemas económicos o irresponsabilidad. |