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PREOCUPA A ESTUDIANTES CHORRERANOS
Severo deterioro de calidad del agua y caudal del río Caimito
Desde 1997 los estudiantes del Instituto Episcopal San José vienen realizando tareas de conservación de la cuenca del río Caimito, el cual tiene su nacimiento a 460 kilómetros de su desembocadura en el Puerto Caimito, recorrido en el cual sufre una serie de eventos que van desde el represamiento de sus aguas hasta la contaminación por desperdicios.

Eric Montenegro
Panamá Oeste / EPASA
Lo que nació como un proyecto escolar, para ser presentado en un evento de ciencia y tecnología, se ha convertido en la preocupación de tres generaciones de estudiantes y que es la conservación de la cuenca del Río Caimito, principal abastecedor de agua de la planta potabilizadora de La Chorrera. Lastimosamente, como ellos mismos lo expresan, sin mucha ayuda de algunas instituciones. Desde 1997 los estudiantes del Instituto Episcopal San José vienen realizando tareas de conservación de la cuenca del río Caimito, el cual tiene su nacimiento a 460 kilómetros de su desembocadura en el Puerto Caimito, recorrido en el cual sufre una serie de eventos que van desde el represamiento de sus aguas hasta la contaminación por desperdicios. Con el lema "Quiero Salvar El Río Caimito", los estudiantes del Instituto Episcopal San José han comprobado a través de estudios científicos (al igual que otras instituciones), un severo deterioro, no solo de la calidad del agua y su caudal, sino también en todo su entorno. Ello coloca al ambiente y la fauna del lugar en un serio peligro, siendo el mayor riesgo el que se contamine o se pierda irremediablemente la principal fuente de abastecimiento de agua para el consumo humano, y sobre todo en momentos en que el distrito de La Chorrera experimenta un acelerado crecimiento de la población. Además resultarían afectadas otras actividades como la agricultura, la ganadería y la industria. El trabajo realizado por los estudiantes, la mayor parte con recursos propios, involucra una actividad docente hacia las comunidades que bordean el Río Caimito y que se extiende a escuelas primarias como las de Aguacate y Cerro Trinidad. La actividad investigativa dentro de la proyección de este afluente en la comunidad es tema de interés para los educandos. Las inquietudes de los estudiantes del Instituto Episcopal San José han ido más allá de los problemas existentes a lo largo del río Caimito, se han extendido a su mismo nacimiento a 85 metros de elevación sobre el nivel del mar; es decir en la cuenca superior del río, con el objeto de ampliar su estudio y proponer una respuesta eficaz. Según explica la directora del plantel Gladys Johnson, el año pasado se realizo una vista de reconocimiento al área en donde nace el Río Caimito, el cual se encuentra en terrenos privados. Desde allí se inició un descenso por todo el recorrido del río, realizando tareas de reforestación y de educación. La profesora Johnson sostuvo que en las charlas los estudiantes ponen especial énfasis en que es responsabilidad de los residentes de los poblados establecidos el proteger y no contaminar el río, ya que es esta agua la que muchas personas consumen, para ello en cada comunidad es nombrado un "contacto", el cual será quien permitirá darle un seguimiento a las charlas. Agregó que una vez cumplido el objetivo inicial que era presentar un estudio de la "contaminación del Río Caimito", se ha pasado a una segunda etapa investigativa más concreta. Para estudiantes como Marisabel Sermichiar, la experiencia de reforestar y contemplar la pobreza existente en estas áreas implicó una mayor responsabilidad en conservar la naturaleza, advirtiendo que quienes viven allí necesitan mayor ayuda al igual que el río en quien "están poniendo todo su empeño" en proteger. A criterio de Zulay Barría, los colegios deberían realizar más actividades como estas, sobre todo para evitar el aumento de la contaminación, algo que comparte otra de sus compañeras al indicar que poco a poco se ha logrado que las personas tomen conciencia del problema e ir fomentando la creación de grupos preocupados por la situación. En esta fase se está concienciando a la población aledaña a la cuenca alta de Cerro Trinidad sobre la importancia de la conservar el Río Caimito, reforestar un área del Cerro Trinidad, la Cuenca del Río Caimito, con la intención de que su cauce no llegue a secarse al igual que crear las condiciones para que los grupos y la comunidad no abandonen el área durante el verano. La Prof. Johnson sostuvo que se ha recibido la colaboración de instituciones como la Autoridad Nacional de Ambiente (ANAM) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), quienes proporcionaron vehículos y plantones para la reforestación. No obstante reconoce que la investigación realizada por los estudiantes ha sido poco aprovechada por las instituciones, quizás porque la propia escuela ha optado por realizar este trabajo en forma silenciosa, a pesar de lo cual han sido invitados a formar parte del Foro sobre la Cuenca del Río Caimito. Lamentablemente lo discutido solo ha quedado en papeles. Para los estudiantes los resultados que se esperan obtener de este trabajo es que se logren incrementar las campañas de concienciación a nivel de las escuelas y comunidades para un mejor uso de los recursos naturales, para lo cual será necesario que las población utilice los sistemas de reciclaje o fertilización de desechos, ya sean orgánicos o industriales. Lograr la disminución de la tala, quema y el desperdicio de basura en zonas boscosas del Cerro Trinidad y márgenes del Río Caimito, para lo cual corresponderá a los municipios (de La Chorrera y Capira), prohibir a los dueños de las grandes o pequeñas empresas, moradores y personas ajenas del área, el que depositen sus desechos en áreas naturales. Esto se logrará cuando las empresas aledañas al Río Caimito confeccionen tanques de depósitos y sedimentación de desechos para que los mismos no sean arrojados en el río. Pero al realizar este trabajo de conservación los estudiantes logran realizar además una especie de trabajo social, ello al pintar la escuela del lugar, suministrar alimentos y ropa a los residentes de los poblados y comprender que es necesario ayudar al prójimo; identificando los problemas sociales que golpean a estas comunidades abandonadas por la distancia que los separa del resto del país. Problemas como la pobreza, el embarazo precoz y la falta de viviendas son otros de los aspectos en los que se busca compenetrar a los estudiantes.
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