La decisión del Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social (FRENADESSO), de no asistir por ahora al Diálogo Nacional para mejorar la legislación de la Caja de Seguro Social, deja un mal sabor.
Condicionar ahora la asistencia a dicho foro a la promulgación en Gaceta Oficial de la nueva legislación que debe suspender la Ley 17, durante los 90 días que debe durar dicho diálogo, pone en entredicho todo el movimiento popular que se organizó en todas las provincias contra la iniciativa de aumentar la edad de jubilación, gravar los gastos de representación e incrementar la densidad de cuotas.
Lo responsable era no dilatar la participación de FRENADESSO en el diálogo y que sus técnicos llevaran sus propuestas para solventar la crisis que enfrenta el sistema de seguridad social, que amenaza con colapsar en siete años.
Ese tipo de acciones alimentan los argumentos de quienes aseguran anticipadamente que no habrá acuerdo alguno en la mesa del diálogo, porque los principales actores: gobierno, empresarios y obreros, tienen posiciones irreconciliables.
Hay que estar claros. Si no se logran acuerdos, la Ley 17 entrará a regir nuevamente y por tanto la huelga de 30 días que paralizó al sector de la construcción, los colegios públicos y los servicios de la Caja de Seguro Social, fue un ejercicio inútil. ¡Se impone acudir al diálogo y presentar alternativas reales para salvar al Seguro Social!