Japón y Francia planean trabajar conjuntamente para desarrollar un avión que reemplace al supersónico Concorde, que dejó de volar en 2003.
Durante los próximos tres años, compañías de ambos países destinarán una inversión anual de $1, 84 millones en investigación.
El nuevo avión supersónico tendrá 300 asientos y reducirá a seis horas el tiempo de vuelo entre Nueva York y Tokio.