Cada vez que en el fútbol argentino aparecía algún jugador con características ofensivas y gran dominio de la esférica, muchos, por no decir todos, los medios, periodistas y fanáticos veían en ese "pibe" la imagen Viva, Crítica en Línea de Diego Armando Maradona y el nuevo mesías del fútbol gaucho.
Bajo esas comparaciones estuvieron Pablo Aimar, Javier Saviola, del River Plate; Juan Román Riquelme y Carlitos Tevez, del Boca Juniors, pero si observamos al pequeño Lionel Messi que acaba de cumplir 18 años, mismo número que lleva en su dorsal y sin demeritar a los antes mencionados, vemos en él cosas diferentes y que traen el recuerdo de Maradona, (ambos son zurdos, entre otras cosas). Aunque las comparaciones sean tediosas y compararlo con Diego puede ser una cruz difícil de cargar, Messi hace la diferencia en su equipo.
El "Messi-as" nació en la provincia de Santa Fe, ciudad de Rosario a 300 km de Buenos Aires, en 1987. La infancia de este pibe fue como la de cualquier otro en Sudamérica y con sus mismos juegos, el fútbol. El "Pulguita", como lo llaman en casa, debutó a los 5 años en el Grandoli, que dirigía su padre. A los 7 años llegó con su hermano Rodrigo a Newell's. Luego de estar en el club santaferino estuvo a punto de dar el paso al River Plate, pero la burocracia reinante en el club de Núñez impidió su pase.
Aunque el fútbol lo hacía feliz, Leo padecía de una grave enfermedad, sus hormonas de crecimiento tenían un apacible sueño. A los 11 años no había crecido lo suficiente, el tratamiento costaba mil 800 dólares cada 2 meses. La Fundación Acindar, donde laboraba su padre, ayudaba con el tratamiento, pero el mismo no daba los resultados esperados, y las inyecciones debían darse dos veces al día.
Debido a que no podían costear el tratamiento, los padres de Messi se comunicaron con familiares en Lérida, localidad cercana de Barcelona, y sabiendo que el club ya había mostrado interés por él, Lionel y su padre decidieron viajar hacia Europa. En su prueba con la entidad Cule, Messi sorprendió a los entrenadores
En el año 2000, Leo tenía 13 años, mientras soportaba un tedioso tratamiento con inyecciones para curar su problema de crecimiento, ya que no medía ni el metro 40, en la Ciudad Deportiva del Barcelona, esperaba su prueba sentado, sus pies no llegaban ni al piso.
A los 18 años, Messi ya ha superado su deficiencia hormonal. Hoy, muestra en Holanda todo su potencial y toda su técnica que lo llevan a convertirse en todo un crack.
BARCELONA: 182 MILLONES DE DOLARES
El Barcelona firmó ayer, en Holanda, la renovación de Messi, que lo vincula al club hasta el 2010, con una cláusula de rescisión de182 millones de dolares.