Como consecuencia de la enfermedad, Rojas García Duarte, un niño de 12 años, se debe movilizar de un lugar a otro, a través de una andadera.
El jovencito presenta limitaciones físicas en sus piernas y manos. Beatriz Duarte, madre del niño, dijo que aunque no tienen ingresos económicos fijos, no dejan de llevar a Rojas a su chequeo médico en el Hospital del Niño, cada tres meses. Ni dejan de comprar el medicamento que de por vida debe tomar.
A pesar de la enfermedad, Rojas es niño alegre con ganas de vivir, sostuvo Beatriz.