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En el local habían dos policías, que luego del incidente iniciaron una revisión para detectar armas de fuego.  |
La euforia que generó el partido entre Brasil e Inglaterra cobró ayer la vida de Carlín Antonio Hall Santamaría, de 21 años, quien recibió un disparo en la espalda producto del entusiasmo de un grupo de fanáticos que no supo controlarse al momento del primer gol de los ingleses.
Hall cumplió años ayer, pero su regalo fue la muerte. Aproximadamente a las 11:00 de la noche del jueves llegó a un bar en la calle 11 Balboa para disfrutar el juego, acompañado de su compadre Jorge Luis Arrocha, de 23 años, quien lo había invitado.
A casi media hora de iniciado el partido, justo cuando Inglaterra anotó el primer gol, unos hombres de la mesa que apoyaban a Brasil lanzaban hielos a los de Inglaterra.
Según testigos, los que iban por Inglaterra respondieron con cerveza, pero los de la mesa de Brasil no les gustó y un sujeto sacó un arma de fuego y la disparó.
Carlín se encontraba en el sitio equivocado, porque sin tener nada que ver con ambos grupos, recibió el disparo. Luz Santamaría, madre del desafortunado, pide justicia, ya que su hijo era trabajador y no tenía problemas con nadie. |