Para derrotar la molestosa obesidad, lo más importante es tomar la determinación de cambiar muchos hábitos alimenticios que al principio vana a ser difíciles combatir. Pero el secreto no está en abandonar del todo la comida sino cambiar la manera de prepararlos.
Te damos unas recomendaciones.
Los alimentos deben ser: horneados, asados, hervidos o sudados.
Mantener buenos hábitos alimentarios.
La obesidad se debe prevenir desde la infancia con hábitos alimentarios adecuados.
Es muy útil caminar una hora al día por lo menos, aumentando progresivamente a medida que mejora el nivel de entrenamiento.
Respetar el horario de las comidas.
Evitar el sedentarismo e intentar realizar actividades físicas.
Evitar el estrés.