Ya no sólo los verás en la cintas de James Bond, ahora los carritos que andan por tierra y por agua son toda una realidad y hasta rompen records.
Y es que el empresario y millonario Richards Branson
sumó un records más a su lista de cruzar el Atlántico de varias formas, atravezando el canal de La Mancha, en un auto anfibio.
Branson cruzó 35 kilómetros hasta llegar a Calais Francia, en un elegante auto deportivo en gris y negro de marca Aquada, estimado en unos 135.000 dólares y tomando sólo una hora y cuarenta minutos y seis segundos.
El auto, fabricado en Gran Bretaña tiene asiento para tres pasajeros y puede viajar a más de 160 kilómetros por hora en tierra y 48 kilómetros por hora en el agua.
Con sólo presionar un botón los neumáticos del Aquada se retractan y el motor del jet se inicia impulsando el vehículo a través del agua.
Las estadísticas sólo registran dos cruces del estrecho con autos anfibios.
El primero lo realizó el británico Ben Carlin en la década de los 50 en siete horas 33 minutos y el segundo por dos franceses en los 60.