El Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), halló culpable de genocidio a un ex alcalde ruandés y le condenó a 30 años de prisión por las masacres de 1994.
Sylvestre Gacumbitsi, de 57 años, antiguo alcalde de Rusumo, en Kibungo, este del país, "dirigió los ataques contra civiles tutsis que se habían refugiado en la iglesia de Nyarubuye y participó personalmente en dichos ataques".
La iglesia de Nyarubuye es un memorial del genocidio ruandés y se calcula que en ese templo católico murieron 3,000 personas de 20,000 que perecieron en la zona.