El presidente Carlos Mesa, enfatizó que el eventual suministro de gas boliviano a Chile pasa, ineludiblemente, por la decisión política del gobierno de ese país de hablar de soberanía marítima con Bolivia.
La Paz y Santiago carecen de relaciones diplomáticas hace 26 años a causa de un antiguo pleito marítimo derivado de la guerra que enfrentó a fines del siglo XIX a ambas naciones sudamericanas y tras la cual Bolivia perdió 400 km de costas y 120,000 km2 de territorios a manos de Chile.