Un detalle especial y bastante original para ese papá o familiar, cuidadoso y dedicado, es un precioso bonsái.
Técnica china con más de mil años de antigüedad originaria de los monjes budistas, donde los japoneses establecieron las normas, fue traído a nuestra país en la década de los 60.
El Peyin como lo conocen los chinos, consiste en la poda de raíces y follaje logrando darle forma al árbol.
EL PORTE EN BONSAI
De acuerdo al espacio de tu casa o jardín puedes escoger diversos tamaños de bonsái, pues existen los de 5 centímetros o "chito", los "mame" de 10 centímetros y los que van de 15 a 20 centímetros.
HAZLO TU MISMO
Lo primero es utilizar una planta autóctona, pues no es necesario un árbol especial, lo único es que las hojas deben ser pequeñas para que tengan un balance con el tronco.
Puede escoger entre tamarindo, espinos amarillos, jabuticaba, cerezo, veranera, ficus, entre otros, según Edgar Castellón, quien lleva 15 años en el cuidado de bonsái y labora en Jardines del Bonsái del Parque Metropolitano.
PODAJE
Lo primero es cortarle las ramas, dejando las cinco necesarias.
La primera va del lado izquierdo o derecho; la segunda es de profundidad, la tercera va opuesta a la primera, la cuarta se coloca en la parte frontal y después escoja un grupo de ramas hasta el ápice dándole forma radial con un alambres.
CUIDADOS
Como cualquier planta requiere de riego que depende de la época de año. Si es en invierno colócalo a la intemperie y está atento a la humedad del suelo, pero en verano riégalo todos los días.
Por lo menos una vez al año debe repotear el árbol o sea sacarlo de la maceta, podar y peinar las raíces, ponerle suelo nuevo, volverlo a sembrar y podar el 80% del follaje.
Pon tu bonsái en un lugar con buena ventilación, iluminación, riego, poner fertilizante por lo menos una vez al mes.