El presidente ejecutivo de Delta Air Lines, Gerald Grinstein, dijo que es obvio que la tercera mayor aerolínea estadounidense no sobrevivirá si su facturación permanece débil pese a la recuperación de la economía de Estados Unidos.
Varios analistas y expertos de la industria han especulado con que la compañía con sede en Atlanta debería acogerse a la protección por bancarrota del capítulo 11 para recortar costos significativamente, pero Grinstein dijo que ello sólo sería usado si no hay otra salida posible.
"Mientras la situación es extremadamente seria y no puedo minimizarla, el mercado simplemente ha sufrido un cambio estructural, fundamental y estructural, y nosotros lo reconocemos", dijo Grinstein.
La competencia de precios en el 70% de sus mercados, que ha resultado en tarifas aéreas débiles, ha dañado a Delta. El cuadro financiero ha empeorado este año, con el aumento en el precio del combustible para los aviones.