La condena de las sanciones a países en desarrollo ha sido uno de los temas de desacuerdo en la declaración final de la XI Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), que será aprobada hoy, tras cinco días de reuniones.
En el proyecto de declaración público se incluyeron al menos tres propuestas de condena a las sanciones, entre estas la que establece que "es necesario eliminar la utilización continua de medidas económicas y comerciales coactivas contra los países en desarrollo en forma de, entre otras cosas, sanciones económicas y comerciales unilaterales".
Una segunda concluye "la adopción de medidas económicas coercitivas mediante la imposición, entre otras cosas, de sanciones comerciales unilaterales, que tienen un efecto negativo en los esfuerzos encaminados a lograr un sistema verdaderamente no discriminatorio y abierto".
Pero el reclamo, defendido entre otros por Cuba entrará en una forma menos directa.