Bajó del bus con el único propósito de visitar a su familiar que estaba hospitalizado en el Hospital Santo Tomás, la noche del domingo.
Justo cuando bajaba por la vía cercana al nosocomio, un sujeto que mantenía un arma blanca en su poder, la amenazó por la parte de atrás.
La joven indígena de 16 años, temerosa, no sabía qué hacer. Al aparecer temía que el sujeto intentara quitarle la vida.
El agresor la obligaba a caminar hasta un lugar oscuro. Luego la obligó a quitarse la ropa y allí empezó su tragedia.
Según una fuente extraoficial, el agresor le decía que lo besara mientras ella se oponía con asco.
La lujuria del agresor era cada vez más grande, mientras ella lo rechaza, él se excitaba.
Al parecer, el sujeto señalado abusó de la adolescente y ella lo golpeaba e intentaba zafarse de sus brazos, mientras que él sin importarle nada seguía violándola.
Se pudo conocer que la joven, en un descuido, cuando personas se acercaban, pudo zafarse y limpiarse con unas hojas.
Llena de angustias y dolor se marchó hacia su hogar.
Sentía su cuerpo marchito, sucio por la maldad y lujuria de un sujeto cualquiera.
ENCUENTRO DESPRECIABLE
A eso de la 1: 00 de la tarde de ayer, lunes, la joven se dirigía hacia Hospital Santo Tomás con sus padres, cuando divisó al sujeto que la violó.
La menor, con sus ojos bañados en lágrimas, le explicó a sus padres lo que había pasado.
Segundos después, Gilberto Bonilla, conocido en el área como "Bebo", fue detenido por miembros de la DIIP mientras que los padres de la menor interpusieron la denuncia.
"Bebo" es uno de los "bien cuida'os" que andan por el Hospital Santo Tomás.
Él aseguró que no la había violado.