La Fiscalía Auxiliar formuló cargos contra el abogado Carlos Jones por homicidio culposo en perjuicio de los esposos Toribio Díaz y Nicolasa Vásquez de Díaz, quienes viajaban en el taxi 8 T-3888, que fue colisionado la madrugada del domingo por la camioneta que manejaba el jurista.
"Este es un delito que conlleva pena de dos a cuatro años, cuando hay más de 2 ó más muertos", indicó el fiscal Luis A. Martínez.
El Ministerio Público ordenó una prueba de alcoholemia para Jones, quien permanece recluido en la Clínica Nacional debido a los golpes.
El jurista permanece recluido en el Hospital Nacional, bajo observación médica por presentar politraumatismo.
Toribio Díaz Hijo alega que Jones supuestamente estaba "ebrio" al momento del accidente y manejaba con las luces apagadas.
Los hijos de las víctimas cuestionaron que Jones se "escapara" del hospital Santo Tomás en vez de dar la cara. Además advirtieron que "no van a descansar" y van a llegar hasta las últimas consecuencias.
Toribio y Nicolasa venían del complejo hospitalario del Seguro Social de dejar a una de sus hijas que tenía un problema de un quiste. El otro mes cumplirían 32 años de casados.
HABLA LA POLICIA
En tanto la Policía aclaró que en "ningún momento ni bajo ninguna circunstancia, algún agente u oficial le otorgó permiso o le sugirió a (Jones) que podía abandonar" el hospital Santo Tomás.
"Cuando Jones llegó al Hospital para ser atendido, las unidades de turno se mantenían elaborando la documentación y realizando la verificación pertinente a través de la emisora de tránsito, pero éste sin aviso ni autorización alguna, y sin que se le hubiese practicado la prueba de alcoholemia, se retiró del Hospital a pesar de ser conocedor de leyes y consciente de que se encontraba involucrado en un caso de accidente de tránsito, con dos víctimas fatales".
Mientras, el doctor Vladimir González -quien debía atender a Jones en el cuarto de urgencias del hospital Santo Tomás- explicó que éste llegó referido de la policlínica JJ Vallarino. El médico dijo que procedió a atender primero los casos graves y cuando procedió a llamar a Jones no estaba.
El galeno aclaró que en el Santo Tomás no hacen prueba de alcoholemia y explicó en "W Radio" que los efectos del licor pueden desaparecer ante un susto.
JONES ADOLORIDO
Por su parte, Carlos Jones -en un comunicado- expresó su hondo pesar por el hecho que cobró la vida de los esposos Díaz y sostiene que se siente "consternado y adolorido por la pérdida sufrida por la familia Díaz, que no fue buscado ni propiciado como han sugerido de manera irresponsable algunos medios de comunicación".
Jones alega tener confianza en Dios de que al final de la investigación, la verdad saldrá a relucir, sin embargo, eso no evita la pena que por la tragedia enfrentan hoy dos familias.
El abogado resalta además que todo ser humano está expuesto a experiencias amargas como la que lamentable ocurrió el sábado.