Hoy la vida le sonríe, después de muchas desventuras, pero no todo el tiempo fue así.
Edgar Celedón, a sus 14 años, se introdujo en el mundo de las drogas, sin el apoyo de su casa, se refugió en amigos que al inicio le regalaban marihuana, pero después con el tiempo, tuvo que adquirirla con sus propios recursos.
Para ello, robaba hasta a sus propios padres, de esta manera transcurrían sus días de juventud, entre drogas, delincuencia y personas del mal vivir que poco a poco iban destruyendo su vida.
El problema mayor se dio, porque siempre pensó que era una persona olvidada que no tenía el apoyo de sus padres y de su familia, situación similar que les ocurre a muchos jóvenes hoy en día que se protegen en las calles.
Las esquinas del barrio, eran su refugio, allí en compañía de quienes consideraba sus amigos, empezó ese abismo de problemas, del cual solo con la ayuda de Dios, logró salir.
CASI MUERE
Esta etapa de su vida fue muy difícil, inclusive estuvo a punto de morir, porque definitivamente estar en ese mundo oscuro de las drogas, el alcoholismo y la delincuencia es muy peligroso.
SALIO DEL ABISMO
Con la ayuda de Dios y de un pastor logró salir adelante, ahora se dedica a la venta ambulante de chocolate, té y café, mismos que prepara con hierbas naturales y pepita de marañón.
El primer día de dos termos llenos de café, sólo logró vender medio termo, pero esto no lo desanimó. De la venta a pie, pasó a una bicicleta, y ahora cuenta con una motocicleta y desde entonces este es un medio de subsistencia.
LOGRA METAS
El esfuerzo de Edgar Celedón ha sido positivo y amplio. Ha cumplido uno de sus sueños, estar en la radio y ahora dirige desde hace siete años, un programa cristiano en un emisora local. Su cambio será para siempre.