La transmisión puede darse por contacto directo con animales que tienen la enfermedad, además se ha considerado que el ambiente, ya sea el agua, comida, objetos incluso las personas pueden ser fuente de diseminación del virus. Otro factor importante a tomar en cuenta, son las picaduras de insectos, que en esta época del año por la presencia de las lluvias aumentan en gran proporción.
Los síntomas son parecidos a los de la Fiebre Aftosa, pueden encontrarse Vejigas o llagas en la boca, fosas nasales. Hocico, patas, tetas y ubre de los animales. Esta también puede ocasionar fiebre, cojera y salivación en exceso. Generalmente producto de estos síntomas el animal deja de alimentarse y beber agua, lo que trae como consecuencia pérdidas en la producción de leche y carne. Se ha encontrado casos donde la producción lechera ha disminuido hasta en un 60%, trayendo como consecuencia pérdidas económicas considerables. En el caso de los animales de ceba, su recuperación va allá hasta los seis meses