Los relojes públicos instalados en las principales vías de la ciudad capital se han "vuelto locos", ya que registran un atraso entre 20 a 40 minutos de la hora real, o sencillamente están detenidos.
Estos relojes funcionaron inicialmente bien; sin embargo las constantes fluctuaciones eléctricas han afectado internamente sus sistemas.
Ana Patricia Quijano, gerente de Servicios de la Alcaldía de Panamá, dijo que han realizado algunos ajustes a las máquinas de los relojes, por recomendación de los fabricantes, para ver si se subsana el desperfecto y marcan correctamente la hora.