China Comunista agobiada por los cuestionamientos internacionales tras escándalos farmacéuticos que han ocasionado muertes en diversos países, incluyendo Panamá, decidió condenar a muerte al exresponsable de la Administración Estatal de Alimentos y Medicamentos, Zheng Xiaoyu.
El exfuncionario fue acusado aceptar sobornos por $832 mil por parte de firmas farmacéuticas. Uno de los casos causó 10 muertes en la provincia China de Cantón, donde a varios pacientes se le aplicaron inyecciones con dietileneglycol, un anticongelante utilizado en frenos.
Ese mismo tóxico fue enviado a Panamá como si fuera un embarque de glicerina, el cual fue vendido a la Caja de Seguro Social para la fabricación de jarabes para la tos con un saldo de 350 personas fallecidas. Igual componente ha sido utilizado en los dentífricos "Mr. Cool" y "Excell", que se vendió además de Panamá, en República Dominicana, Nicaragua, Costa Rica y Australia.
Ahora China trata de sacar el chorizo del humo con el caso de las muertes de los pacientes del Seguro Social y alegan que los empresarios panameños son los responsables y no las compañías de China. Según las autoridades asiáticas, la materia prima fue marcada originalmente "sólo para usos industriales", pero reconocen que los empresarios chinos actuaron de forma indebida" al utilizar el nombre de glicerina TD en la mezcla de un 15% de dietileno de glicol y "otras sustancias".
A pesar de todo, al menos en China se está castigando a los exfuncionarios responsables, cosa contraria en Panamá, donde una fila de servidores públicos no les ha pasado nada. Ya conforme pasa el tiempo, los detenidos en el caso van siendo liberados poco a poco y sólo permanece bajo arresto el comerciante que adquirió la materia prima mortal.