La Fiscalía Superior Especial ordenó ayer las detenciones de los ex directores de la Caja del Seguro Social, Juan Jované, Rolando Villalaz y del actual jefe de esa institución, René Luciani, por el delito contra la seguridad colectiva dentro del marco de las investigaciones por la muerte de panameños con jarabes envenenados con dietilenglicol.
La medida obedece a que durante la administración de Jované se compró al Grupo Medicom la materia prima para preparar los medicamentos de la CSS; durante la administración de Villalaz se recibió, y bajo la dirección de Luciani se utilizó.
El Seguro requirió glicerina UPS, pero le suministraron fue el tóxico dietilenglicol.
De los tres, sólo Jované fue ubicado en su residencia en Bethania, y fue trasladado por agentes de la Policía Técnica Judicial a la sede de esa institución.
Jované vestía una chamarra y pantalones jeans al momento en que era conducido.
Luciani estuvo ayer en el aeropuerto Enrique Malek, pero pudo sortear un operativo que se montaba para su captura.
Extraoficialmente se conoció que los abogados Miguel Antonio Bernal y Jaime Jované podrían fungir como abogados de Villalaz y de Juan Jované.
En tanto, una fuente cercana a Luciani calificó la decisión del fiscal Dimas Ernesto Guevara como una aberración jurídica, ya que no hay pruebas que vinculen al director de la CSS, a la acción investigada.
A juicio de los allegados a Luciani, el Ministerio Público está actuando bajo presión mediática y altos intereses.
Por su parte, el presidente Martín Torrijos dijo que espera una investigación, científica y en derecho, que brinde todas las garantías procesales a las personas mencionadas en el expediente para aclarar su participación en estos hechos.
"Lo que espero como Presidente, y estoy seguro que esto es lo que esperan todos los panameños, es que ésta siga siendo una investigación científica que dé las garantías a todas las personas que han sido mencionadas", enfatizó el gobernante al establecer su esperanza para que al final de dichas investigaciones prevalezca sólo la verdad.
Torrijos tuvo palabras de elogio para René Luciani, de quien dijo conocer su preocupación permanente por mejorar las condiciones de la CSS, así como sus desvelos, preocupación y sufrimiento por la pérdida de vidas generada por el envenenamiento con dietileneglycol.