El temor a un par de canes se apoderó de un menor de 11 años, quien por tratar de huir para salvarse, encontró la muerte.
Ricardo Álvarez falleció ante los ojos de sus padres, quienes en primera instancia lo vieron correr, pero jamás imaginaron que sus horas de vida estaban contadas.
Aparentemente, el trágico hecho se dio a las 10: 45 de la noche del martes, cuando el estudiante caminaba junto a sus padres por la barrida Altos de San Francisco, en La Chorrera, y dos perros lo comenzaron a corretear.
El menor -nervioso y asustado- trató de huir y comenzó a correr sin darse cuenta que el vehículo SangYang, conducido por el médico Aldo Gómez, de 33 años, se le venía encima.
Según testigos, todo fue repentino; el galeno no pudo frenar y terminó atropellando al menor.
El menor fue trasladado en primera instancia al Hospital Nicolás A. Solano, donde le dieron los primeros auxilios para ser trasladado a las 11: 30 de la noche a la Sala de Urgencias del Hospital del Niño, en la ciudad de Panamá.
La mala noticia se dio a la 1: 00 de la madrugada: el niño no resistió los fuertes golpes ocasionados por el auto.
Los sueños de ese niño fueron truncados en cuestión de horas.