Julián Mera Hernández, de 22 años, asesinado de un tiro en la cabeza el pasado domingo, murió por un error.
Así lo dejó saber la hermana mayor del occiso, quien manifestó que los que mataron a Julián lo confundieron con uno de los muchachos, con quienes minutos antes habían tenido un incidente.
Esa madrugada, Julián -junto a otros muchachos y su hermana menor- regresaban a sus casas procedentes de un quinceaños que se celebró en el Sector 35 de Veranilllo.
Aparentemente, los homicidas acechaban a la banda rival. Ellos y sus compinches aguardaban desde la calle limítrofe amparados por la noche y sus armas de fuego.
El grupo de Julián se topó con el de los asesinos, quienes colocaron sus armas de fuego sobre la cabeza de Julián al cual reclamaban que también estaba con los que horas antes habían tenía una riña con ellos, pero éste se negó y huyó; al final fue el único alcanzado por las balas.