El descaro no existe. Alguien puede decir ¿qué es? Según la Real Academia de la Lengua es desvergüenza, insolencia y atrevimiento. Esto es lo que menos le interesa a algunos miembros de la Policía cuando salen a hacer sus rondas solos o en grupitos.
Todos sabemos que el hombre es hombre y nadie va a quitar la cara cuando una mujer hermosa se atraviesa en el camino. Alguien dijo una vez que ellas son parte de la belleza de la naturaleza y hay que admirarlas, pero qué pasa cuando dentro de cada pensamiento se conjugan verbos que tienen que ver con la intimidad de una pareja. Gracias a Dios, nadie puede ir preso por pensar tal cosa, de eso estamos claro, pero el problemita es cuando de pensamiento se transforma en jodedera y piropeadera como: "mmmm, oye mami, estás para revisarte toda".
Cuando una persona usa su uniforme para cosas que se salen de contexto cae mal a los ojos de cualquiera, pues es común que un civil le tire los perros a las chicas, pero lo raro es cuando el sujeto lleva el uniforme de una institución seria y de apoyo a la sociedad.
Hay veces, y esto hay que aclararlo, que no siempre son ellos lo que empiezan el coloquio. Las chiquillas, que están más ardientes que la barbabacoa a gas de la casa de mi vecino, son las que los piropean utilizando el sentido figurado de las cosas que llevan estos agentes. Una vez, uno de estos policías nos dijo que una chica dijo estar enamorada de su tolete. ¿Qué le quedó por hacer? Dice que muy sutilmente le pidió el teléfono y después del trabajo hablaron más pausado.
Si queremos ser mejores policías, tenemos que empezar con dejar de practicar algunas cositas en público y con el uniforme puesto. Esto daña la imagen de la institución que usted representa y, por su puesto, su imagen personal. Si quieres tener libertad para tirar perros, espera el momento.