El referéndum en Egipto sobre la enmienda constitucional para permitir las elecciones presidenciales con más de un candidato ha transcurrido con poca participación y pequeñas protestas de la oposición.
Treinta manifestantes fueron detenidos en El Cairo e Ismailiya, en el norte del país, en diferentes protestas en contra de la convocatoria electoral, según dijo la oposición.
Todos los partidos, con la excepción del gobernante Partido Nacional Democrático (PND), han criticado la consulta, ya que consideran que es un intento del presidente, Hosni Mubarak, de legitimar su perpetuación en el poder.
Según denunció en una rueda de prensa Geroge Ishaq, coordinador del movimiento opositor "Kifaya" (Basta), que agrupa a izquierdistas, liberales, islamistas y naseristas, la represión policial de las manifestaciones ha dejado al menos diez personas heridas de diversa consideración.
Muchos opositores creen que las condiciones impuestas a los candidatos son tan duras que en realidad sólo permitirán la reelección de Mubarak, que tiene 24 años en el poder.