Un gigantesco fallo eléctrico, posiblemente debido a obsoletos equipos de más de 45 años, paralizó el miércoles gran parte de la región de Moscú, bloqueando a 20. 000 personas en los túneles del metro y generando caos en las calles.
El presidente ruso Vladimir Putin retrasó un viaje a provincias para convocar una reunión de ministros y jefes de administración directamente implicados. El ministerio de Defensa suministró inmediatamente 20 generadores.