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EDITORIAL
Carga social
Se ha puesto de moda que los llamados piedreros arrojen cuanto objeto le cae a las manos a los transeúntes, amparados por una indigencia, que ya todos no le creen a los menesterosos que circulan por la ciudad. Todos los días hay quejas de la agresión que sufre algún ciudadano debido a que son golpeados con objetos contundentes, piedras y palos. Lo peor del asunto es que las autoridades no se inmutan por corregir esta anomalía, que sigue su curso en calles y avenidas de nuestra ciudad. La semana pasada dos automovilistas fueron golpeados, pero no se dio parte de ello a las autoridades, sino por el contrario, los agresores fueron puestos en libertad, alegando una demencia que ellos están lejos de sentir. La ciudad de Panamá se está llenando de esta clase de elementos, y no hay freno para las tantas apariciones de los llamados piedreros que actúan sin Dios ni Ley. Esto se ha convertido en un problema social en Panamá, porque, según las autoridades, no los quieren en las instituciones de salud social y ahora se ha transformado en una nueva carga para los contribuyentes. El Estado tiene que atenuar esa carga de molestias y de problemas sociales, porque no es posible que tan pesado fardo que arrastra la sociedad, es incomprensible que habiendo tantas instituciones de seguridad social en Panamá, pocas o ninguna quiera hacerse cargo de la subsistencia de estos indigentes, cuyas familias no los quieren, y como hez de la sociedad deambulan como zombies por los sitios donde más frecuentan los turistas en Panamá. Este es un problema de absoluta prioridad, que no debe ser postergado. Esta carga social merece la mayor atención posible, para que no proyectemos una ciudad sin estética y libre de los vicios derivados de la droga.
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PUNTO CRITICO |
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