Pareciera que en el distrito de La Mesa, en la provincia de Veraguas, a nadie le interesa el cuidado o valor del patrimonio histórico que permanece lleno de maleza y alimañas.
Da tristeza observar en este distrito, lo que en otrora fue el plantel de educación primaria, donde cientos de personas llegaron a recibir la primera formación escolar y que ahora está convertido en una pesebrera y, lo peor, muchos aseguran que en las noches sirve para cometer actos inmorales.
Hoy este patrimonio se cae a pedazos, ante la triste mirada de muchas personas que nada pueden hacer para reconstruir este viejo edificio que data de unos 75 años.
Aquí, cientos de niños -hoy adultos mayores- aprendieron a leer y a escribir, y se convirtieron posteriormente en médicos, docentes, abogados, comerciantes, agricultores, en personas servidoras de la comunidad. Pero el tiempo transcurrió y desde 1932, cuando se construyó en la administración del presidente de la época, Harmodio Arias Madrid, sigue en pie este edificio de piedra.
Rafael Tristán, educador jubilado, hoy alcalde del distrito de La Mesa, es uno de esta generación que inició sus estudios en esta escuela que jamás podrá olvidar.
Tristán dijo que algunos mesanos han gestionado la remodelación de estas estructuras, puesto que sirve incluso para atender las necesidades escolares y otras que hay dentro de la comunidad, pero pareciera que a nadie de los estamentos gubernamentales le interesa ver cómo un patrimonio histórico se cae.
La escuela de piedra debe ser restaurada como se ha hecho en el distrito de Montijo y con la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena.