El Papa Benedicto XVI reconoció que la Iglesia Católica se encuentra en dificultades en América Latina.
De visita en Brasil, el Papa dijo que no debe ahorrarse ningún esfuerzo para ir a buscar a los católicos que han abandonado la fe.
Al dirigirse a un grupo de obispos reunidos en la ciudad de Sao Paulo, el pontífice católico lamentó lo que llama la agresiva labor de las nuevas iglesias evangélicas, a las que se atribuye la pérdida de millones de fieles de la Iglesia Católica.
El Papa dijo que muchos seguidores vulnerables de la Iglesia fueron incapaces de resistir la presión de los llamados evangélicos.
Los obispos aplaudieron cuando el Papa se refirió, en particular, a los problemas que enfrenta la sociedad brasileña, como la enorme desigualdad en el ingreso y la corrupción política.
El Papa inaugurará este domingo una conferencia episcopal latinoamericana en el pueblo de Aparecida, y por la noche regresará a Roma.
Benedicto XVI también visitó la "Hacienda de la Esperanza", de Guarantiguenta, cercana al santuario mariano de Aparecida, dedicada a la recuperación de tóxicodependientes.
Pocas horas después de llegar a Aparecida, en cuyo santuario inaugurará la V Asamblea general del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM), el Papa se reunió en la hacienda con unos 300 jóvenes y adultos que allí se rehabilitan y con sus familiares, en total varios miles de personas a los que dio un mensaje de esperanza.
La "Hacienda de la Esperanza" fue creada en 1983, por iniciativa del franciscano alemán Hans Stapel.