El recién nacido que fue quemado y lanzado dentro de una letrina de la casa 225-B, ubicada en Villa Luchín, en Tocumen, se mantiene con vida de milagro.
El intento de homicidio se dio presumiblemente la madrugada del pasado lunes.
Las familias Galindo y Ramos junto a los bomberos del lugar, rescataron al bebé del servicio de hueco.
La acción nefasta aparentemente procede de la misma madre del bebé, la cual hasta la fecha no ha sido capturada.
El infante se encuentra hospitalizado en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital del Niño y su estado de salud es grave, dijo el jefe de la institución, Alberto Bissot.
De segundo y tercer grado presenta quemaduras en la cara, parte del abdomen y brazo derecho, dijo el director del HN, Bissot.
La criatura terminó su ciclo de gestación. Es decir, que duró las 40 semanas requeridas dentro del vientre de la madre, explicó Alberto Bissot.
El bebé pesa 3. 5 kilos. Procedente de la Policlínica JJ Vallarino llegó el bebé al Hospital del Niño, en el turno de 3: 00 de la tarde a 11: 00 de la noche del pasado lunes, explicó Bissot.
LOS HECHOS
Eran las 6: 30 de la mañana del pasado lunes, cuando la nieta del señor Carlos Galindo escuchó los gritos de un recién nacido en los alrededores de su casa.
El patriarca del hogar, sorprendido por la aseveración de la chica, dudó, pero luego que ésta insistió y su cónyuge Ana María vio al bebé dentro de la letrina no le quedó de otra que aceptar.
Enseguida, Galindo y su vecino Máximo Ramos empezaron a trabajar. El segundo usó una piqueta con la cual sacó el cuerpo del inodoro, y buscó una tolla que pasó por debajo del cuerpo del infante.
Al mismo tiempo que el vecino y Galindo trataban de rescatar y salvar la vida de la pequeña criatura, llamaron a los camisas rojas de la zona, quienes finalmente lo sacaron.
El recién nacido estaba casi totalmente sumergido en el excremento. Sólo la boca, la nariz y el brazo quemado estaban fuera de la putrefacción.
Los lugareños aseguraron que el bebé había sido quemado con gasolina, pero el doctor Bissot sólo aseguró que estaba quemado con un químico.
El bebé lucha aparte de las quemaduras que presenta en su cuerpo contra las bacterias que con seguridad adquirió en la letrina.
Su posibilidad de vivir es impredecible, aseguró el director del HN.