Un recién nacido fue quemado y lanzado dentro de una letrina de la casa 225-B, ubicada en Villa Luchín, en Tocumen. El bebé está vivo de milagro. Una vecina escuchó su llanto. "Ese fue un grito de auxilio".
El director del Hospital del Niño, Alberto Bissot dijo que este es el hecho más cruel e inhumano que ha visto en su vida.
El bebé pesa 3. 5 kilos. Su posibilidad de vivir es impredecible. La PTJ ya ubicó a la madre.