Manos indígenas que en medio de la selva crean inspiradas en la belleza de la madre natura y con técnicas que los siglos les han enseñado.
Diseños, colores, flora, fauna y mucho arte, combinado con un gusto, casi místico, componen la cestería, nombre con el que se conoce a la ancestral técnica artesanal que han preservado nuestros indígenas Emberá Wounaan en la provincia del Darién y de lo que muy poco conoce el resto de lo panameños.
Elvia Cabezón Chiquindama es una de estas artesanas, quien confirmó que la pieza que ven en la imagen le tomará uno dos años para su culminación y que actualmente ha invertido unos 8 meses de trabajo, lo que nos da una pista de las dimensiones físicas de una de estas piezas artesanales.
Confesó además que una cesta de estas dimensiones puede estar valorada entre siete y ocho mil dólares, pero que sólo las trabaja por encargo, que en su mayoría son hechos por "gringos" que se sorprenden por la majestuosidad de cada pieza y que llegan al poblado en busca de aventuras o pesca y que usualmente son huéspedes de los costosos hoteles de Bahía Piña.
SOLO UN SITIO DE INTERNET
Como mencioné anteriormente, sus compradores más importantes son los extranjeros, quienes valoran y tienen la capacidad económica para comprarlas. Ante esta realidad, los indígenas sólo piden que se les ayude con un sitio de internet en el que ellos puedan ofrecer sus productos a todo el mundo.
Para quien quiera ofrecer la ayuda a estos panameños en la creación de un sitio de internet pueden contactarlos al 299-6101 ó al 299-4268.
TODO ES VEGETAL
Pero lo que más se debe valorar de este trabajo es la acumulación de conocimientos en la utilización de elemento naturales como el árbol de Cocobolo, el azafrán, el achiote y la jagua como materia prima para lograr los colores y tonos que dan vida a las figuras, mientras que como fibra básica para el tejido utilizan el cogollo de "Chunger" y sobre todo el tejido manual que llega a ser tan fuerte que en estas piezas se puede transportar agua con toda confianza.
LAS CESTAS DE CAPETI
Capetí es una comunidad indígena ubicada a 3 horas de Yaviza en Darién. La única forma para trasladarse hasta ella es utilizando el imponente río Tuira, y es reconocida por las hermosas cestas que confeccionan sus mujeres.