Eso parecen algunos altos funcionarios con mando y jurisdicción en este país: Simples eunucos políticos que están ocupando los altos cargos que ostentan sólo porque el nepotismo campea en casi todos los niveles del aparato estatal panameño.
Un sereno, pero objetivo análisis sobre la propuesta del actual director de la Policía Nacional, señor Gustavo Pérez, respecto a la apertura de una escuela militar en un sector de las áreas revertidas, nos revelan los siguientes errores, elementales:
ERROR NO. 1
La ARI no es un Estado panameño, y por ende, todo lo que en materia de educación y lo que a sus ramificaciones se refiere, debe ser ventilado a través del Organo Ejecutivo, en este caso, el Ministerio de Educación.
ERROR NO. 2
Cualesquiera inquietudes de tipo pedagógico que quisiera promover el director Gustavo Pérez, debe estar circunscrito dentro del marco de la institución donde él es su director, lo que quiere decir que Gustavo Pérez puede -y debe- buscar la superación académica, y por ende, profesional, de sus unidades, y dejar que la sociedad civil sea la que se ocupe de la educación de la población más allá de los límites del oficialismo.
ERROR NO. 3
La ARI no es una pequeña segunda república con mandatario paralelo al que constitucionalmente ya existe, por lo tanto ya las autoridades correspondientes de la Autoridad de la Región Interoceánica -ARI- debió haberse pronunciado y declararse impedida para atender la solicitud elevada por el señor Gustavo Pérez, para así romper con el morbo que colectivamente se ha levantado alrededor de esta cuestión.
Conclusión - Si algún particular está interesado en gestionar, para abrir, una escuela militar en la ex Zona del Canal, que lo haga a través de los conductos oficiales respectivos y correspondientes. ¡Eunucos!
Au Revoir