El depuesto presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, llegó a Brasil, país que le concedió el estatus de refugiado tras ser destituido por el Congreso y donde no podrá realizar actividades o declaraciones de carácter político.
Gutiérrez, su esposa Ximena Bohórquez y su hija menor, Viviana (15 años) fueron trasladados desde Quito por un avión de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), que aterrizó en una base de Brasilia el domingo, constató un periodista de la AFP.
De inmediato, un helicóptero militar trasladó a la familia Gutiérrez a una residencia cedida por el Ejército en Brasilia, capital administrativa de Brasil, sin que el destituido presidente diera declaraciones a la prensa que lo aguardaba a su llegada al aeropuerto brasileño.
En su calidad de asilado político, Gutiérrez será recibido el próximo martes por el ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, ya que según fuentes gubernamentales, la situación del ex presidente ecuatoriano depende ahora del Ministerio de Justicia.
El viaje de Gutiérrez estuvo marcado por intensas negociaciones entre el gobierno de Brasil y las nuevas autoridades ecuatorianas para la entrega de un salvoconducto, que garantizó la seguridad del traslado, amenazada por manifestaciones populares en Quito.
Tras varios días de espera, el nuevo presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, firmó el salvoconducto.