La abogada Edna Ramos, en representación de Licoln García, interpuso una queja contra dos peritos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELF) por fallas en la elaboración de un informe de auditoría.
En nota remitida por Ramos al director del IMELF, Humberto Mas, el 3 de marzo de 2011, puso en conocimiento fallas en las que incurrieron los peritos José Ricardo Vergell y Fabio Duarte, por falta de cuidado y meticulosidad observada en el análisis del informe forense y en declaración rendida en conjunto el día 17 de febrero de 2011 ante la Fiscalía Décimocuarta de circuito.
Ramos interpuso una querella contra dos empresarios socios de su representado por el supuesto delito de estafa agravada en el cual perjudicaron a su cliente.
Este informe fue solicitado el 2 de febrero de 2010 y entregado el 11 de febrero de 2011.
La jurista explicó a Mas que para la elaboración de este informe, se entregó a los auditores valiosa información con la cual supuestamente se evidencia la desviación y ocultamiento de manejo de fondos de las diversos socios de su cliente, pero que no fue anexada dentro del documento.
La queja detalló que los dos peritos se limitaron al verificar datos ofrecidos en el informe financiero, omitiendo el objetivo de la investigación y sin explicar las circunstancias en que se afectó a su representado.
Según Ramos, estos auditores no emplearon los principios de contabilidad, puesto que no detectaron las transacciones que se realizaron en el desvío de fondos.
En sus planteamientos a Mas, la abogada expresó que los dos funcionarios faltaron a la ética judicial, por lo que pidió sean sancionados como corresponde.
En este conflicto legal existen varias empresas que tenían relación con las del señor Licoln García, y que al parecer desviaron fondos de ganancias para no favorecerlo.