De los 63 años de vida de Arnulfo Ávila, lleva 45 dedicado a su profesión de zapatero, una labor que realiza con mucho orgullo, y la que le ha permitido recibir muchos reconocimientos de la comunidad colonense que lo considera el "zapatero del gueto más antiguo".
Pero lo que hace que sea más popular son las herramientas que utiliza para trabajar, como dos máquinas de coser que tienen entre 35 y 40 años de existencia y que todavía sirven para coser.
Con orgullo, Arnulfo mostró las dos máquinas de hierro que son muy pesadas y a pesar de la antigüedad le funcionan mejor que cualquiera otra nueva. Sus hijos, aunque ya están graduados, también aprendieron las labores de la zapatería.
Todos los días, Arnulfo trabaja junto a su esposa con la que también lleva 40 años de casado, y ambos realizan las labores en la Zapatería Ávila, ubicada en la Calle 9 y Central.
A pesar de que su padre era agricultor en el área de Santa Isabel, Arnulfo quiso aprender con unos peruanos el arte de los arreglos de zapatos, carteras, correas y hasta confeccionar sandalias y otros, que realiza desde hace más de 45 años.
De sus seis hermanos, dos aprendieron el negocio de la zapatería y se dedican al igual que él a reparar de todo cuanto le lleven.
Este reconocido zapatero nos cuenta que diariamente a su negocio llegan más de 50 personas que tienen problemas con sus zapatos y hay que repararlos. "Lo que más arreglamos son el reemplazo de las tapitas de los zapatos de las trabajadoras de la Zona Libre de Colón", dijo sonriendo.
Este hombre campechano y amable nos contó que desde las familias más acomodadas en Colón como empresarios de la Zona Libre hasta los más humildes atiende a diario.
Arnulfo mostró la gran cantidad de zapatos, carteras y, sobre todo, botas de policías que repara a diario.
Dijo que se dedican 100% a los trabajos artesanales, ya que también confecciona babuchas para polleras o se las envían, correas de cuero, entre otros artículos.