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El ministro de Información de Irak, Mohamed Saíd al Sahaf, quien en sus conferencias de prensa diarias desde el comienzo del ataque de EEUU a su país prometía que las fuerzas invasoras serían derrotadas, no aparecía por ningún lado el miércoles. Sahaf, quien había mudado su oficina de prensa al Hotel Palestine después del bombardeo de la sede ministerial, no se encontraba allí.
Siempre luciendo una sonrisa irónica, sus conferencias de prensa diarias, en árabe y en inglés, eran ricas en metáforas y en lenguaje florido. Con frecuencia calificaba a las autoridades estadounidenses y británicas como "villanos" o "criminal", y ha llamado "imbécil" e "criminal, e hijo de un criminal" al presidente de Estados Unidos, George W. Bush. "Como dijo nuestro líder, Saddam Hussein, Dios está asando sus estómagos en el infierno", dijo .
Las fuentes en Bagdad consideraban la ausencia de Sahaf como un indicador de que la estructura del gobierno iraquí se desmoronaba. Por primera vez en 12 años, los periodistas salieron del hotel sin ser acompañados por escoltas y recorrer Bagdad en forma independiente. |