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El estadio Rico Cedeño de Chitré se convirtió en un zoológico o más bien en un parque de pelota conjuntamente con animales como iguanas y zorras.  |
Había una pequeña molestia. El "plan de tía zorra" no había resultado. Parece que el esfuerzo de capturar cuatro cómplices peludos y mal olientes no iba a dar con sus objetivos principales. El "plan de tía zorra" empieza con el trabajo oculto de un cazador de estos animales en las afueras de Chitré, especialmente al norte, donde cruza el Río La Villa.
El cazador y compinche principal de la alegría y la algarabía lleva las zorras en un saco bastante sucio. Los animales presentan un olor endemoniado y su apariencia es horrible. El saco también mal oliente es cruzado con la complicidad de algunos aficionados por la parte posterior del estadio, precisamente por donde se encuentra el tablero de anotaciones del Rico Cedeño. La noche del martes los miembros de la "pandilla Zorros y Zorras" depósito un saco con cuatro de éstos animales, pero en el primer episodio.
"Mira... las soltaron mal, las zorras salieron al terreno y apenas va una entrada. No es así, debieron esperar que el lanzador se pusiera duro... en el primer inning lo que hizo fue ponernos fríos a nosotros mismos", dijo uno de los entusiastas del asunto.
Herrera que ganaba su primer partido de la serie el martes por la noche estaba obligando a un quinto juego de la Gran Final, precisamente en el Estadio Nacional. Una zorra volvió al terreno, cuando estábamos en entradas extras y las cosas fueron diferentes. El derecho Roger Serracín, parecía haber enfriado un poco su brazo, pero las cosas fueron ligeras gracias a la intervención de Bienvenido Cedeño.
El relevista chiricano tomó con su mano izquierda el animal y por la cola lo levantó hasta ponerlo fuera del terreno de juegos. "Cuidado y le cae la maldición de la zorra a Bienvenido Cedeño", dijo un aficionado.
Según se explicó fueron cinco zorras las lanzadas al terreno de juegos, dos estaban pesando arriba de las 20 libras y otras tres no llegaban a las 10 libras. El béisbol recuperó su regionalismo... el sabor y la alegría fueron servidas en un partido de mucha emoción. Herrera ganó 3 carreras a 2 en 13 entradas y en su patio para que se respete. |