Sin grandes preocupaciones de salud, un Liverpool en racha que pisa los talones al Manchester United en la Premier recibirá hoy, en su templo de Anfield, a su viejo conocido Chelsea, que tutela ahora Guus Hiddink y que con los "red" forma el duelo británico más reincidente de la Liga de Campeones.
Combinación de morbo y espectáculo. En este torneo, ambos equipos acostumbran a encontrarse por caprichos del sorteo y nunca defraudan.
El partido de ida de los cuartos de final de la "Champions", constituye ya todo un momento "déjá vu" de esta competición. El duelo británico que se repite por cuarta vez en las últimas cinco temporadas en el continente y que deja pocos secretos para ambos rivales.
La novedad, este año, es que el enfrentamiento se produce en la ronda de cuartos, tras las citas de semifinales en el 2005, año en que fue el Liverpool el que se llevó la Liga de Campeones en 2006 y en 2008.
Los pupilos del "míster" madrileño confían en las estadísticas ante el once londinense para resolver con éxito la eliminatoria. Lo cierto es que contra el Chelsea los partidos siempre son reñidos y, por ello, se anticipa un duelo abierto.