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  OPINIÓN

CUARTILLAS
Picacho

Por: Milcíades Ortíz | Catedrático

La primera culebra casi la piso al subir la trocha que conduce al cerro El Picacho. La segunda la vi a tiempo, porque tuve la precaución de hacer ruidos con un palo antes de pisar el suelo pedregoso.

Era una tarde radiante de sol y brisa del mes de marzo. Había decidido subir al Picacho recordando que hace años participé en excursiones y hasta acampé varias veces en el lugar.

Como me sucedió en El Valle de Antón, recordé las palabras de mi médico. Él me prohibió subir solo los cerros. Es más, aconsejó que tuviera cuidado con una taquicardia o problemas respiratorios.

Pero yo soy terco. De sólo pensar que mis sesenta y cuatro años me impedirán hacer mi deporte favorito, me daba enojo.

Así que con lentitud, tocándome por momentos el pecho para ver cómo andaba el corazón, subía esa tarde.

Antes había circulado por una carretera de asfalto en buen estado. Entré por Las Lajas, cercano a Coronado. Salvo unos metros de camino pedregoso, el trayecto fue estupendo.

Se nota que al arreglar esta carretera mejoraron las inversiones en el sitio. Hay nuevas viviendas, algunas que costaron sus buenos reales.

Recordé el antiguo guía "Greñas", quien falleció hace años. Varias veces alivió la carga del grupo y ayudó a montar los campamentos.

Pero la vida continúa y yo seguía mi peregrinar en mi turismo interno. En la llamada "laguna de Arnulfo" decenas de jóvenes de un campamento cristiano gozaban de refrescante baño.

Algunos comentaban las leyendas sobre enormes cocodrilos en esa misteriosa laguna, convertida hoy en sitio turístico.

Yo mismo escuché el cuento de enormes pescados que se veían en la tardecita en la laguna, cosa que nunca pude ver con mis ojos.

Fue una experiencia relajante y satisfactoria, aparte del susto causado por las dos culebras del camino.

Desde una piedra a las faldas del Picacho podía ver poblados como Sorá, Altos del María y Cerro Campana. A lo lejos se destacaban condominios de Coronado.

Le digo a mis alumnos de Periodismo que "conozcan a Panamá para poder quererlo"...(¡A pesar de los politiqueros que tiene!).



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