Todavía permanece en el misterio las causas de la muerte de la niña Nery Santos Guerra, de 11 años, cuyo cadáver fue hallado el domingo desnuda, sólo con ropa interior y boca abajo, cerca de una quebrada en el sector de El Marañón de Caimitillo, en Chilibre.
"Tatiana", como era conocida la niña, cursaba el sexto grado de la Escuela Caimitillo Centro. El viernes desapareció tras salir a casa de una amiguita para copiar una tarea y en su retorno perdió la vida. Era una niña hermosa: ojos chocolate, cabello castaños y de tez blanca. Su cuerpo estaba embarrado de lodo.
Nery soñaba con ser una maestra de preescolar.