La Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) revocó una resolución que autorizaba a la empresa Geoma Internacional, para el desarrollo del Cerro Farfán y otra que le daba una homologación del certificado expedido para seis aeronaves militares Conver CL66B de la empresa Cargo Tree, que serían utilizadas para el transporte de pasajeros en Panamá.
El director de la AAC, Tomás Paredes denunció que ambas resoluciones pasaban por encima del criterio técnico poniendo en peligro la seguridad de la aviación y la categoría número uno de Panamá.
En el caso de Farfán se iban a construir torres de aproximadamente cien metros de alto, que afectaban tanto la operación del aeropuerto de Howard como el de Albrook, incumpliendo con las normas de aproximación y despegue.