EEUU seguirá corriendo con la mayor parte de los costes de la guerra en Irak, afirmó ayer, el presidente estadounidense, George W. Bush, quien restó importancia a la decisión de varios países de abandonar la coalición.
En una rueda de prensa en la Casa Blanca con el presidente ucraniano, Víctor Yúschenko, cuyo país es uno de los que tiene previsto retirarse de Irak.
Bush indicó que "la pregunta principal es, merece la pena? Y la respuesta es: Por supuesto que merece la pena que surja un Irak libre".
El presidente de EEUU restó importancia a la retirada de los 1.650 soldados ucranianos, prevista para finales de este año en cumplimiento de una de las promesas electorales de Yúschenko.
"El presidente me dejó clara, en mi primera conversación con él, que hizo campaña sobre la idea de repatriar algunas tropas.
Está cumpliendo una promesa electoral. Lo entiendo totalmente", declaró Bush.
Al mismo tiempo, eludió fijar una fecha para la salida de los 150.000 soldados estadounidenses destacados en Irak.
Por su parte, el presidente ucraniano, Víctor Yúschenko, aseguró que Kiev participará en el adiestramiento de las tropas iraquíes y resaltó el avance que ha supuesto la celebración de elecciones en ese país el pasado 30 de enero.