Su vida gira entre la cancha y el juzgado, entre el fútbol y la justicia, entre la esperanza y incertidumbre.
Lo más triste es que José Luis Garcés aún no ve la luz al final del túnel.
Ayer el delantero de la selección de Panamá se reportó tarde al entrenamiento debido a sus problemas judiciales, y hoy tampoco estará con el grupo de jugadores.
Su cita ya no es dentro de una cancha, sus goles no serán frente al arco contrario, serán frente a un juez. Aquí no hay oportunidad de fallar, es un partido en el que tiene que tener más frialdad que de costumbre.
Hoy en un juzgado en La Chorrera "La Ficha", como le hemos denominado en esta redacción, tendrá que afrontar otra acción legal.
Esta mañana la justicia se encargará de aclarar la situación y determinar la culpabilidad o inocencia de José Luis Garcés.
Sus compañeros de selección piden para que su amigo salga libre de todo mal.