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La psicología moderna ha descubierto luego de profundos estudios, el factor emocional endógeno en las relaciones interhumanas, que pueden ser causales de enfermedades de carácter psico-somáticas.
A menudo cometemos indiscreciones e imprudencias con nuestros amigos como las siguientes: "Oye... estás enflaqueciendo, ¿qué te pasa?. Alguna enfermedad te está afectando?.
En otras ocasiones de pronto intempestivamente te sacan de quicio, abrumándote con una noticia negativa: "Te enteraste de la última?... Te traigo una mala noticia, a nuestro común amigo de juventud lo acribillaron a balazos los miembros de una banda juvenil de delincuentes y drogadictos.
En otra línea de actividades recibes el siguiente saludo, mientras desarrollas tus actividades cotidianas: "Oye, te recomiendo que visites un salón de estética y belleza, y te tiñes el cabello pues te dan, esas canas prematuras, un aire de anciano".
De pronto no has avanzado muchos metros desde que te importunaron, cuando arriba imprudente y a tiro limpio te saca de quicio y te increpa: ¡Hay gente por allí que anda desprestigiando tu figura, pero no te puedo dar el nombre, sólo te sugiero que te cuides...!
Sintetizando estas reflexiones coincidimos en que hay que aplicar la prudencia en el comportamiento psicológico y de relaciones humanas. Ello puede ser la clave del éxito personal en la vida social. |