En muchas comunidades de la provincia de Los Santos, específicamente en la ciudad de Las Tablas y otros lugares como Tonosí, Pocrí, Guararé, Pedasí. Macaracas, las campesinas elaboran sombreros tan finos, como los que se hacen en Coclé, manifestó el folclorista y artista plástico, profesor Edgardo De León Madariaga.
Para la confección de los sombreros se usa el "cogollo de palma"; este se sahuma con azufre para que no se ponga negro. Las fibras de cogollo las introducen en un carrizo de papayo para que no se ensucien ni endurezcan.
Las trenzas que tienen diseños de colores, especialmente en negro, se hacen con una paja llamada "chonta" que se tiñe con barro. Las trenzas se colocan en hormas de madera de diferentes tamaños, sobre éstas se cosen con hilo de "cabuya" torcido, que resulta ser una fibra muy resistente.
En Coclé, los sombreros finos se hacen con fines comerciales; éstos se exhiben en tiendas del interior y de la capital. El sombrero fino santeño, es sólo producto de encargos especiales. Son muy famosas las tejedoras del corregimiento del "Cocal" y otros lugares aledaños.
Algunas tejedoras se especializan en cierto tipo de trabajo; así tenemos que algunas colaboran en los que son "pintao's"; otras, los de junco. Los "pintao's" y los blancos con una vuelta negra al final del ala. Para reconocer su textura se habla de doce, trece y hasta de 16 y 18 vueltas en la copa del sombrero. Dicen que entre más vueltas tiene el sombrero, más fino es (el de la foto tiene 18 vueltas y su costo fue de B/.150.00, hecho en La Pintada de Coclé, hace seis años).
El sombrero "pintao" de talco, tiene en su tejido, adornos con la forma de los "talquitos o piñas".