Durante más de tres años visitamos la playa de Bajo Pipón en el corregimiento de Pedregal en David, se ha constituido en un lugar turístico y de diversión, donde los residentes de las comunidades aledañas a las costas y manglares chiricanos, se reúnen durante los fines de semana para pasar un rato agradable.
La iniciativa es gestionada por la Asociación de Pescadores Artesanales Unidos de Pedregal (APAUP), presidida por Osvaldo Grenald y la Junta Comunal del corregimiento con la colaboración del Cuerpo de Paz de los Estados Unidos.
REFUGIO DE TORTUGAS MARINAS
Además de ser un lugar turístico por naturaleza, Bajo Pipón se ha utilizado durante este tiempo para iniciar un proyecto de conservación de la tortuga marina y es de allí donde inician las actividades alternas de celebración, que permiten recaudar fondos para continuar con el proyecto, que ya en dos años ha tenido éxito en cuanto al tratamiento y posterior liberación de miles de tortugas que están siendo cazadas injustificadamente por el hombre.
Todos los sábados en horas de la mañana empiezan a salir del antiguo puerto de La Azucarera y del Puerto de los Leñadores, las pequeñas embarcaciones conocidas popularmente como pangas y otras de mayores dimensiones hacia la playa de Bajo Pipón.
Al llegar hasta el islote, los viajeros pueden encontrar música agradable, bebidas y por supuesto la comida extraída del mar que es muy gustada por los visitantes.
Los pescadores han organizado un rancho central, muy bien fabricado con palos y pencas donde se ubica la música a través de una planta eléctrica y el bar, además existen cocinas alternas en ranchos similares y locales donde las personas pueden descansar.
VARA ENCEBADA
Todo está ubicado debidamente con las principales vistas hacia el mar, que en Bajo Pipón es tranquilo y sereno, donde las personas se bañan, mientras disfrutan de la brisa fresca típica del sector.
Este año, una de las actividades muy gustadas por todos los asistentes, es la vara encebada que puesta en la arena, invita a los participantes a subir y alcanzar los premios que siempre son en efectivo, más unas cuantas botellas de licor.
Cuando esta actividad inicia, todos miran cómo los grupos de personas, que siempre son hombres, demoran varias horas hasta que logran llegar a la cima de la vara llena de grasa, para disfrutar de los premios que son repartidos de acuerdo al esfuerzo de los competidores del grupo, llevándose la mejor parte el que llegó hasta el final.
RECORRIDO
Durante el recorrido hacia Bajo Pipón, que dura unos 45 minutos, dependiendo de la embarcación en la que se viaja, hay que atravesar los manglares y parte de las costas chiricanas donde se aprecia el mar abierto.
Recientemente recibieron la visita del Embajador de los Estados Unidos, William Eaton, quien prometió colaborar a través del Cuerpo de Paz.