Cubiertos de herbazales, aunado a la escasa seguridad por los predios del sector, los puentes túneles se han convertido en un ambiente propicio para que los delincuentes cometan sus fechorías libre y abiertamente.
Los habitantes preocupados, elEva, Crítica en Línean su voz de protesta ante las autoridades, para que se les brinde la asistencia por lo menos en el alumbrado de los puentes que están ubicados a lo largo del acceso de la calle, paso obligado para todos los que habitan en el poblado.
El último puente fue colocado por la compañía Consorcio Centenario como un compromiso adquirido con la comunidad, sobre la estructura vehicular que donde pasa la autopista de acceso al segundo puente sobre el Canal.
Mientras que el segundo puente ubicado a escasos metros, ya tiene más de 20 años de existencia fue instalado por la empresa constructora J Jhong durante la construcción de la antigua autopista Arraiján-La Chorrera.
El poblado colindante con las áreas revertidas pertenece al casco viejo del corregimiento de Arraiján cabecera, fundadores del distrito que a su parecer muchos coinciden en sentirse abandonados.
Venus González, una de las moradores, dice que si bien es cierto el Consorcio Centenario les construyó la calle que fue totalmente destruida durante el desarrollo del proyecto por las maquinarias pesadas, aunado a esto le instalaron el puente túnel.
"Los puentes túneles en horas de la noche están sumidos en la oscuridad, y hay que caminarlo hacia las residencias desde la Interamericana, ya que no hay un ruta interna, constantemente se escuchan voces de personas extrañas, y a parte de que los vehículos viajan a exceso de velocidad", expresó.
Recordó que a ciertos moradores por responsabilidad del trabajo tienen la obligación de caminar diariamente debajo del puent, e y en las noches todo está sumamente oscuro, les han robado y amenazados con arma de fuego, es una verdadera odisea.
Por otro lado, Marta Quintero, otra de las residentes del área, dice que los puentes túneles son una trampa de muerte durante la noche, por la falta de luminarias, y los antisociales están al acecho de sus víctimas.