Como ha sucedido en los últimos años, el campeón de la Serie Mundial, esta vez los Medias Blancas de Chicago, no parte como el equipo favorito para revalidar el título, sino que serán los multimillonarios Yankees de Nueva York los que ocupen ese espacio.
A partir de esa realidad se puede también montar todo tipo de pronósticos, valoraciones y análisis de cara a lo que sin duda será otra temporada de emociones e interrogantes dentro del deporte pasatiempo nacional en EE.UU.
Lo que sí está establecido es que sean los Indios de Cleveland y los Medias Blancas los que animen el partido central de la jornada inaugural esta noche.
El mánager de los Medias Blancas, el venezolano Oswaldo Ozzi Guillén, tiene muy claro que lo que pasó en el 2005 forma parte de la historia.
"Los jugadores ya saben lo que pienso, que el 2005 se acabó y somos el equipo a batir por los demás", destacó Guillén.
Medias Blancas lograron la extensión del contrato a Paul Konerko, el fichaje de Jim Thome e hicieron el gran fichaje del lanzador derecho boricua Javier Vázquez, quien buscará su reivindicación de estrella, algo que no consiguió con los Cascabeles de Arizona.
"Mucha gente dice que somos los favoritos para repetir, pero no se puede repetir si primero no ganamos nuestra división", comentó Guillén.
"El año pasado, pensé que si ganábamos 92 juegos, nos llevábamos la división y de repente tuvimos que ganar 99 juegos. Hay que competir duro todos los días", agregó.
Mantenerse en la cima no será nada fácil. Cleveland y Minnesota, sus rivales de más peso en la Central de la Americana, tienen el arsenal para darles pelea brava de principio a fin.