La comunidad de Kuna Nega no quiere tener de vecinos a los damnificados de Curundú, que el pasado miércoles sufrieron un datesco incendio y perdieron sus hogares.
El Ministerio de Vivienda construirá a partir de mañana 50 casas de 36 metros cada una sobre un terreno de 350 metros a 50 familias afectadas con el incendio que dejó a casi 800 residentes de Curundú sin hogar.
Los indígenas kunas temen que se traslade al área cercana al estadio Nacional la guerra entre pandillas de Curundú.